Los Jets nunca han ganado en Filadelfia. De hecho, tras la paliza que recibieron el domingo en el Lincoln Financial Field por 45-19, nunca han vencido a los Eagles en su historia, en nueve partidos en una rivalidad que data desde 1973.
El encuentro fue un desastre desde la primera serie, cuando el ala [Santonio Holmes* *escupió el balón después de una recepción limpia y el liniero defensivo Juqua Parker voló 47 yardas para abrir el marcador por 7-0 tras apenas 6:07 de juego.
Los Eagles, quienes necesitaban ganar para evitar ser matemĂĄticamente eliminados en la divisiĂłn Este de la conferencia Nacional, hicieron a los Jets pagar por todos sus errores, incluyendo dos pifias y un tiro interceptado en los primeros 20 minutos. Impulsados por el corredor LeSean McCoy, quien marcĂł 102 yardas y tres touchdowns, los Eagles se despegaron en el marcador por 28-0, ganaron la primera mitad por 28-13 y nunca perdieron control del partido.
La derrota, la peor de la temporada por la cantidad de puntos permitidos, puso fin a la racha de tres victorias de los Jets, quienes siguen segundos en la divisiĂłn Este de la conferencia Americana con marca de 8-6. El Ășnico consuelo es que tambiĂ©n siguen sextos en la conferencia, aĂșn metidos en los playoffs y en control de su destino.
El gran interrogante es cuĂĄn rĂĄpidamente podrĂĄn olvidar esta pesadilla que expuso las principales deficiencias del club y enfocarse en su prĂłximo partido, contra los Giants este sĂĄbado en la tarde de Nochebuena en un encuentro que ambos equipos tienen que ganar por obligaciĂłn.
Los Jets cometieron cuatro errores de balĂłn, igualando su mayor nĂșmero del año. Resurgieron los problemas de disciplina y cometieron 11 faltas, su mayor cantidad en la campaña. La defensa, jugando por primera vez sin el profundo [Jim Leonhard* *, concediĂł demasiadas jugadas grandes y 420 yardas en total.
Para colmo, la lĂnea ofensiva, claramente afectada por la bulla ensordecedora en el estadio, tampoco supo cĂłmo minimizar la incesante presiĂłn defensiva y permitieron cuatro capturas, incluyendo tres por parte del ala defensiva Jason Babin.
Babin se convirtiĂł en el 10.Âș jugador en la historia con tres o mĂĄs capturas en dos partidos consecutivos, y suma 18 en la campaña, a tres de la marca de club de Reggie White.
Tras dos partidos limpios, Mark Sånchezse vio apurado en el bolsillo de protección y lanzó dos tiros interceptados y perdió el balón en una fuga. Completó 15 de 26 lanzamientos para 150 yardas, dos touchdowns y dos tiros interceptados. Después de asimilar un golpe de Babin en el cuarto tiempo, pareció haber sufrido una lesión del cuello o el hombro, pero Sånchez regresó al encuentro antes de ser finalmente sustituido por el mariscal reserva [Mark Brunell restando 4:45 por jugar.
Mientras tanto, Michael Vick, el mariscal de los Eagles, tuvo tiempo de sobra para encontrar al Brent Celek y otros receptores. Vick completĂł 15 de 22 lanzamientos para 274 yardas, un touchdown y un tiro interceptado.
El tiro anotador fue atrapado por Celek, quien sumĂł cinco recepciones para 156 yardas, la segunda mayor cantidad de yardas en la historia contra los Jets por parte de un ala cerrada. Solo Ozzie Newsome, el actual gerente de los Baltimore Ravens, marcĂł mĂĄs yardas contra los Jets, en un partido que sumĂł 14 balones para 191 yardas.
Una recepciĂłn de 73 yardas de Celek, la jugada mĂĄs larga de su carrera y la mĂĄs larga de los Eagles este año, dio paso al segundo touchdown de McCoy, quien batiĂł dos rĂ©cords de club que databan desde 1945 y pertenecĂan a Steve Van Buren.
Van Buren, uno de las primeras estrellas latinas de la NFL, fue un corredor estelar que nació en La Ceiba, Honduras y como huérfano fue a vivir con sus abuelos en Nueva Orleåns. En una temporada de 10 partidos, Van Buren marcó 15 touchdowns por tierra y 18 en total, marca que perduró hasta el domingo. Tras 14 partidos, McCoy ahora suma 17 touchdowns por tierra y 20 en total.




