Mientras un novato es el centro de atención, la defensa roba balones

Tras una racha de 82 encuentros de Liga y siete más de postemporada, los Jets tendrán que abrir un partido sin el All-Pro Nick Mangold, una baja por lesión que convierte a su sustituto, el novato Colin Baxter, en el centro de atención para el choque contra los Raiders en el coliseo O.co de Oakland (4 p.m. WADO 1280 AM).

Pero si la defensa continúa hostigando al mariscal y robando balones como lo ha hecho en las primeras dos jornadas, entonces el foco del choque cambiará del joven jugador de la Universidad de Arizona, quien fichó con los Jets la semana antes del partido inaugural, a un conjunto que caza mariscales y desbarata totalmente a sus rivales.

Después de dos partidos, la defensa verdiblanca suma seis capturas y siete cortes de balón, incluyendo cinco tiros interceptados, más que nadie en la Liga.

"Decidimos enfatizar los cortes de balón este año y nos ha ido bien por el momento", declaró el apoyador David Harris, tercero en el equipo con 11 paradas, nueve de ellas individuales. "Tuvimos cuatro tiros interceptados la semana pasada y ése es un buen número para nosotros. Con suerte, podremos repetirlo esta semana."

Los Jets llegan a esta cita con marca de 2-0 tras derrotar a Dallas por 27-24 en la primera semana y Jacksonville por 32-3 el domingo pasado en el estadio MetLife. Pero ahora celebran el primero de tres partidos consecutivos en el gallinero ajeno, una gira extendida que los llevará a Baltimore y a New England para enfrentar a dos de los equipos más duros de la conferencia Americana.

Por su parte, los Raiders celebran su primer partido en casa, en un estadio conocido como el Hoyo Negro, la sección de las tribunas donde los espectadores se ponen disfraces y en algunos casos intimidan a los equipos rivales. Tienen marca de 1-1 tras vencer a los Broncos en Denver por 23-20 y perder en los últimos segundos ante los Bills en Buffalo por 38-35 el domingo pasado. Es un equipo en reconstrucción con un técnico nuevo, Hue Jackson, que sigue los esquemas predilectos del dueño Al Davis: una defensa oportuna combinada con un ataque veloz y explosivo. El corredor protagonista Darren McFadden promedia 5.3 yardas por acarreo y es capaz de anotar un touchdown cada vez que toca el balón.

Hasta ahora, los Raiders han cuidado el balón. El mariscal Jason Campbell, quien ha completado 66% de sus lanzamientos para 428 yardas y tres touchdowns, tiene solo un tiro interceptado, y en total, los Raiders suman tres errores de balón. Quizá les perjudiquen más las bajas por lesión, ya que estarán nuevamente sin las alas Jacoby Ford (tirón en el muslo) y Louis Murphy (ingle). Los Raiders sí recuperan al ala Darrius Heyward-Bey y el ala cerrada Kevin Boss.

La defensa de los Jets se creció en el cuarto tiempo contra Dallas, encabezando un remonte de 14 puntos. El ala defensiva Mike DeVito le arrebató el balón al mariscal Tony Romo cuando éste intentaba anotar un touchdown y el guardia nariz Sione Pouha retomó posesión. Y al final el esquinero Darrelle Revis interceptó un tiro de Romo, corte que dio paso al gol de campo ganador de Nick Folk de 50 yardas.

Contra Jacksonville, los Jets sencillamente abusaron de Luke McCown, un mariscal jornalero. Los cuatro tiros dieron paso a 13 puntos para los Jets. El esquinero Antonio Cromartie, el defensa de la semana en la conferencia Americana, cortó dos balones, el profundo Eric Smith uno y el apoyador novato Josh Mauga el primero de su joven carrera.

"Es algo en que nos hemos enfocado", dijo Smith. "Es algo de lo que hablamos después de la última temporada: la necesidad de cortar más balones y recuperar el balón para nuestra ofensiva en posición de anotar".

Los Jets ganaron su visita más reciente al Hoyo Negro, en el 2009. El mariscal JaMarcus Russell cometió tres errores de balón en la primera mitad y los Jets se aprovecharon para aplastar a los Raiders por 38-0. Quizá este viaje sea el tónico que busca del juego de corredores de los Jets, que promedia 73 yardas tras dos semanas, el quinto peor rendimiento de la Liga, y apenas 3.0 yardas por acarreo, el sexto peor promedio de la Liga.

Fue en este mismo coliseo que Shonn Greene, entonces un novato, desató su primer partido de 100 yardas. Cuando Leon Washington sufrió una doble fractura de pierna, Greene salió de la banca para marcar 144 yardas y dos touchdowns en 19 acarreos, el mejor esfuerzo por parte de un corredor novato de los Jets desde 1964, el primer año de Matt Snell. Los Jets sumaron 316 yardas por tierra y 447 en total.

Quizá es mucho pedirle a Baxter, que jugó respetablemente durante tres cuartos después de la lesión de tobillo de Mangold contra Jacksonville, que sea un ariete dominante en su primer partido como titular. Pero en los tres años bajo el técnico Rex Ryan, no se han permitido las excusas. Los suplentes tienen que estar listos para jugar. Y la defensa, lista para cortar balones.

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