El 2010: tremenda temporada para las alas abiertas y cerradas

Éste es el tercero de ocho reportajes examinando la temporada 2010 de los Jets posición por posición que aparecerán durante las próximas semanas en inglés en newyorkjets.com y en español en newyorkjets.com/espanol.

En el 2010, el juego aéreo de los Jets literalmente tomó vuelo. Una razón fue el crecimiento del mariscal Mark Sánchez en su segunda temporada. Pero también se debió al cuadro de receptores, posiblemente el mejor en la historia del club.

"Ahora sí tenemos varias armas", afirmó el técnico Rex Ryan tras derrotar a los Patriots en la segunda ronda. "Tenemos tres grandes alas abiertas, un gran ala cerrada y dos grandes corredores… Debido a como estamos jugando, creo que podemos jugar ofensivamente con cualquiera en esta Liga".

Las alas abiertas Braylon Edwards, Santonio Holmes y Jerricho Cotchery, el ala cerrada Dustin Keller y el corredor LaDainian Tomlinson formaron un quinteto impresionante. Todos salvo Cotchery marcaron de 52 a 55 recepciones, apenas la segunda vez en la historia del club, después de la temporada 2000, que cuatro receptores sumaron 50 o más balones.

Si se agregan las 41 recepciones de Cotchery, también fue la segunda vez en la historia en que cinco receptores sumaron 40 o más balones, igualando el hito de la temporada 2003.

Aun sin contar el rendimiento de Tomlinson, que fue examinado anteriormente en el análisis de Eric Allen del cuadro de corredores, este conjunto disfrutó de una impresionante campaña. ¿Podrán regresar todos en el 2011 y continuar evolucionando con Sánchez como un poderoso equipo ofensivo? Es un interrogante que debido a las incertidumbres que rodean las negociaciones para un nuevo convenio colectivo no tiene respuesta en este momento.

"Veremos bajo qué sistemas estaremos trabajando en el futuro. Esperamos poder quedarnos con todos", declaró el gerente Mike Tannenbaum.

Y tras una tremenda campaña en el 2010, ¿por qué no?

Es difícil saber con quién comenzar, ya que cada una de las cuatro alas fue protagonista durante la campaña. Comencemos con las yardas por aire. Edwards encabezó a los Jets con 904 en 53 recepciones, un promedio de 17.1 por atrapada, el más alto de los Jets desde la fusión de ligas en 1970. Edwards además marcó siete touchdowns.

Y en los playoffs, Edwards se superó a sí mismo con un promedio de 18.2 yardas en sus nueve recepciones, incluyendo una de 18 yardas contra los Colts en la primera ronda que dio paso al gol de campo ganador de Nick Folk más el segundo touchdown de los Jets en el estadio Gillette contra los Patriots la semana siguiente.

Según el coordinador ofensivo Brian Schottenheimer, el rendimiento de Edwards no fue nada sorprendente por la manera que terminó la temporada.

"Ha sido tremendo en los entrenamientos las últimas seis o siete semanas", declaró Schotty antes de la final de conferencia contra Pittsburgh. "Es el jugador que pide jugadas extras, que lucha por más oportunidades, que termina las jugadas".

"Es un blanco enorme y peligroso", dijo Ryan. "Puede atrapar un pase y llevarlo a la zona de anotaciones. Posee buenas manos. No teme correr rutas por el centro del campo".

¿Cuán buenas son las manos de Edwards? Según la cuenta extraoficial, dejó caer solo un balón en 19 partidos.

Santonio Holmes disfrutó de una temporada igual de espectacular. Sus cifras quizá no son comparables porque se perdió los primeros cuatro partidos tras una sanción de la Liga, pero además de marcar 52 recepciones para 746 yardas, un promedio de 14.3, más seis touchdowns, vivió un trecho de cinco partidos en el cual fue el autor de las jugadas decisivas:

■ una ruta larga por la banda izquierda que fomentó una falta por interferencia del defensa que les costó a los Broncos 46 yardas y dio paso al touchdown ganador en Denver.

■ una recepción de 52 yardas que dio paso al gol de campo ganador en Detroit.

■ una recepción y recorrido anotador de 37 yardas que ganó el partido en Cleveland justo antes del final de muerte súbita.

■ un touchdown seis yardas después de una recepción de 42 yardas de Edwards que rescató el partido en casa contra Houston.

Agrega el touchdown que marcó con la punta del pie en el estadio Gillette en la segunda ronda y la recepción del bombazo anotador de Sánchez en el estadio Heinz en la final de conferencia, y con razón Ryan dice lo que dice.

"Todos sienten su presencia. Mientras más grande el partido, mejor juega él", afirmó Ryan. "Hay algo especial sobre él. Algunos de tus mejores competidores juegan con mayor ahínco en los escenarios más grandes".

Keller se encuentra 1B en la lista de los receptores de los Jets. Vivió una temporada de altas y bajas, o mejor dicho, de rachas, porque las defensas rivales no sabían si ignorarlo o marcarlo con esquemas especiales. Como quiera, Keller encabezó a los Jets con 55 recepciones en la temporada y 14 más en los playoffs. Marcó cinco touchdowns y tuvo el mejor año de una ala cerrada verdiblanca desde Johnny Mitchell en 1994 y Mickey Shuler a fines de la década de los 80.

"Dustin es la pesadilla de todo coordinador defensivo porque le crea todo tipos de duelos impares", dijo Ryan. "Creemos que es un jugador joven estelar".

Por último, Cotchery, el veterano de los Flight Boys, el escuadrón de vuelo. Pese a un rendimiento reducido en relación a temporadas anteriores, Cotchery lideró a los Jets con 15 recepciones en jugadas de tercer intento que valieron para un primero y 10. Y posiblemente tuvo las dos recepciones más espectaculares del año. La primera fue de 10 yardas en tiempo extra en Cleveland, suspendido horizontalmente en el aire tras sufrir durante la jugada un tirón de la ingle. "Increíble", dijo Schotty. Y la segunda fue de 58 yardas, incluyendo un recorrido de 50 yardas tras la atrapada, que puso a los Jets a la puerta del gol y dio paso al touchdown de Holmes en el encuentro de segunda ronda en New England.

"Tiene que ser uno de los receptores menos valorados en la Liga", dijo Ryan.

Otros jugadores aportaron al juego aéreo, entre ellos Brad Smith, que también juega de mariscal, especialista en devoluciones y estrella de los cuadros especiales. Además ayudaron Patrick Turner y las alas cerradas Ben Hartsock, Matthew Mulligan y Jeff Cumberland. Y Logan Payne terminó la campaña en el pelotón de práctica.

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