No importa la medida, la defensa aérea fue n.º 1

Éste es el quinto de ocho reportajes examinando la temporada 2010 de los Jets posición por posición que aparecerán durante las próximas semanas en inglés en newyorkjets.com y en español en newyorkjets.com/espanol. 

Es imposible hablar del cuadro secundario de los Jets sin mencionar primero a Darrelle Revis. Tras un comienzo lento por lesión, confirmó nuevamente en el 2010 que es el mejor esquinero de la NFL.

"Hacemos más debido a la presencia de Darrelle, pero solo hay uno como él. Sería tremendo si tuviéramos más jugadores como él. A mí me encantaría", dice el técnico Rex Ryan. "En este negocio no hay nadie mejor. No importa a quién le toque defender, es casi seguro que esa persona no tenga un buen día".

Revis comenzó la pretemporada con una disputa contractual, y no se reportó hasta una semana antes del partido de apertura. Luego un tirón en el muslo en la semana 2 le costó 2½ partidos. Pero a la hora de votar por los titulares para el Pro Bowl, el tazón de estrellas, fue una selección abrumadora tras terminar la campaña con 13 tiros desviados, 35 paradas y dos balones sueltos recuperados.

Frenó por completo a algunas de las mejores alas, incluso a Calvin Johnson de los Lions (1 recepción para 13 yardas), Andre Johnson de los Texans (4-32) y Terrell Owens de los Bengals (3-17). Su mejor partido fue en la primera ronda de los playoffs, cuando hizo desaparecer a Reggie Wayne de los Colts. Wayne atrapó 111 balones durante la Liga, pero ante Revis solo capturó un pase para una yarda, uno de los factores decisivos en la victoria de los Jets en el estadio Lucas Oil por 17-16.

"Sé que lo más probable no sea el defensa del año, pero su impacto es asombroso", dijo Ryan durante la postemporada. "Hubo momentos en que jugamos esquemas en los cuales marcamos hombre a hombre en su lado sin preocuparnos de quién fuese el receptor, lo que nos permitía hacer otras cosas en el resto del campo. Solo puedes hacer eso si tienes a Darrelle Revis. Es un jugador tremendo, único, y lo aprovechamos".

Para encontrar un esquinero complementario, los Jets traspasaron por Antonio Cromartie de los Chargers en marzo del año pasado. Un defensa atlético, Cromartie fue colíder del equipo con tres tiros interceptados y encabezó a los Jets con 18 balones desviados. Además fue el autor de una de las jugadas más grandes en la historia del club, la devolución de 47 yardas del saque de Pat McAfee cuando restaba menos de un minuto por jugar en el partido de primera ronda en Indianápolis, recorrido que dio paso al gol de campo ganador de Nick Folk.

"En gran parte tuvo un buen año para nosotros. No fue perfecto, pero jugó bien. Me alegró mucho que estuviera con los Jets", dijo el gerente Mike Tannenbaum sobre Cromartie, uno de los 17 jugadores en el club con derecho a ser agente libre tras la finalización del nuevo convenio colectivo. "Hizo todo lo que se le pidió. Pensé que mejoró durante la temporada. Creo que tiene a un buen entrenador en Dennis Thurman, que trabaja afanosamente en la técnica (de Cromartie)".

Thurman tuvo que hacer muchos ajustes en el 2010. Según las estadísticas que llevó el club, los Jets utilizaron a nueve titulares en el cuadro secundario, incluyendo a cuatro figuras nuevas: Cromartie; el esquinero Kyle Wilson, el novato de la Universidad de Boise State que fue la 29.ª selección del sorteo;  el profundo Brodney Pool, un jugador libre que jugó los cinco años previos con los Browns, y Marquice Cole, miembro clave de los cuadros especiales que abrió el último partido de la Liga e interceptó dos balones.

Los Jets sufrieron una baja enorme a inicios de diciembre cuando el profundo Jim Leonhard, el mariscal defensivo, sufrió una factura de la tibia derecha durante un entrenamiento y quedó fuera por el resto del año. El lunes siguiente, ante una audiencia televisiva nacional, los Patriots aplastaron a los Jets por 45-3, marcando 211 yardas luego de atrapar los tiros de Tom Brady, una cifra insólita.

Tanto Pool y Eric Smith levantarían su nivel de juego en la recta final de la campaña. Y se lucieron en la postemporada contra los Colts y los Patriots cuando los Jets cambiaron sus esquemas y en lugar de presionar a Peyton Manning y Tom Brady, dos mariscales destinados al salón de la fama, jugaron atrás y se enfocaron en marcar a los receptores.

"Cuando se fue Jim, Eric y Brodney adoptaron una mentalidad de 'todo o nada' y se dijeron mutuamente: 'Mira, tenemos que cumplir'. Hay que darles crédito. Ambos hicieron un gran trabajo con la preparación extra. Se trata de dos tipos callados y creo esto los forzó a ser más expresivos", dijo el coordinador defensivo Mike Pettine.

Según las estadísticas, los Jets vivieron un año de contrastes interesantes. Por un lado, interceptaron solo 12 tiros, el quinto menor total en la historia del club. Por otro, los mariscales rivales completaron apenas 50.7 por ciento de sus lanzamientos, la mejor marca de la Liga y la mejor de los Jets desde 1971.

Según las yardas aéreas, los Jet tuvieron la sexta mejor defensa, cediendo 200.6 yardas por partido. Pero cayeron víctimas de demasiadas jugadas grandes, permitiendo 48 recepciones de 20 o más yardas, empatado para 17.º en la Liga. Y tras un mal comienzo, la defensa en jugadas de tercer intento cedió un primero y 10 solo 37 por ciento de la veces.

El cuadro secundario, considerado un punto débil, terminó siendo uno fuerte. Drew Coleman y Dwight Lowery fueron ejemplos de suplentes que por su rendimiento se convirtieron en fichas importantes. Coleman terminó siendo un cazamariscales y sumó cuatro capturas más cinco balones sueltos forzados, mientras que Lowery cortó tres tiros, tanto como Cromartie, y anotando dos touchdowns en las devoluciones.

"Drew es uno de esos tipos que quizá no tiene todo los atributos que buscas en un jugador, pero que es buen futbolista. Hace las jugadas. Posee buenos instintos. Típicamente, cuando ha terminado el partido y tienes tiempo de reflexionar, dices, 'Vaya, Drew hizo un buen trabajo'.", afirmó Pettine de Coleman, que mide 5 pies, 9 pulgadas y pesa 180 libras.

Sería una equivocación no mencionar el trabajo de James Ihedigbo, un pegador nato que terminó segundo en el club con 27 paradas en los cuadros especiales más tres capturas. "Dig" junto con Cromartie, Coleman y Smith son los cuatro miembros del cuadro secundario con derecho a convertirse en jugadores libres.

Tannenbaum ha declarado que le gustaría renovar a Cromartie. Pero aun si se queda, Wilson seguramente tendrá mayor protagonismo en el 2011.

"Pensé que Kyle jugó a un nivel desigual", declaró Tannenbaum. "Por cierto, tuvo una gran oportunidad temprano con la ausencia de Darrelle. Pero luego Drew Coleman comenzó a jugar mejor.

"El desarrollo de Kyle es uno de nuestros objetivos más importantes del verano. Creo que posee una gran ética de trabajo. Y que le apasiona el juego. Espero que contribuya durante muchos años. Estoy feliz de que esté aquí y necesitaremos que juegue a un nivel más alto el próximo año".

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