Los Jets traman cómo presionar a Brady

En la semana 2 contra los Patriots, los Jets arrancaron abajo en el marcador, primero por 7-0 y luego por 14-7, en gran parte porque tuvieron posesión del balón apenas 62 segundos en el primer tiempo. Pero una vez que la defensa verdiblanca recuperó el equilibrio, frenaron totalmente a la ofensiva rival en la segunda mitad, un trecho espectacular de fútbol que culminó con la captura del mariscal Tom Brady por el apoyador Jason Taylor, jugada que aseguró la victoria por 28-14.

"Hicimos muchas cosas distintas", dijo el apoyador Bryan Thomas. "Tienes que disimular tus intenciones muy bien porque Brady sabe descifrar los esquemas defensivos y entiende lo que quieres hacer en la línea para entonces ajustar sus jugadas. Hay muchas cosas distintas. Tendremos que hacer una gran variedad de cosas".

Brady, dos veces el más valioso del Súper Bowl, cometió tres errores de balón en el partido de ida, que se celebró en el nuevo estadio de los Meadowlands el 19 de septiembre. Pero ahora les toca a los Jets ingresar en la guarida de Brady, el estadio Gillette en Foxboro, Massachusetts donde ha ganado 25 encuentros consecutivos. No es exageración decir que es un partido de gala porque aparte de ser en un lunes por la noche, enfrenta a dos equipos con marcas de 9-2. El vencedor no solo tomará posesión del primer lugar en la división Este, sino también se definirá como el equipo líder de la conferencia Americana.

Tras los cambios en el cuadro ofensivo de los Patriots, Brady ha elevado su rendimiento a su nivel estelar acostumbrado. En el último partido, en Detroit contra los Lions en el Día de Acción de Gracias, terminó con un índice de mariscal de 158.3, el mayor número posible. Está jugando un fútbol casi perfecto, pero Trevor Pryce, el veterano ala defensiva que los Jets ficharon a inicios de la campaña, bromeó que sí hay una manera para sacarlo fuera de ritmo.

"Déjale saber que estás cerca", afirmó Pryce. "Eso es todo. Déjale saber. 'Oye, Tom, estoy aquí, en el partido. Estaré aquí durante las próximas tres horas. Hablamos luego' ".

Se trata de una de las verdaderas superestrellas del deporte, dentro y fuera de la cancha, ganador de tres Súper Bowls, cinco veces selección del Pro Bowl o el tazón de estrellas, el más valioso de la Liga en el 2007, y si todo esto no fuera suficiente, el esposo de la supermodelo Gisele Bundchen. Pero contra las defensas de Rex Ryan, Brady no impone su juego con tanta facilidad. En la semana 2 del 2009, no pudo marcar un touchdown contra los Jets y perdió por 16-9. De hecho, desde que Ryan tomó las riendas de los Jets, ha ganado dos de tres choques contra Brady y los Patriots.

"Brady no tiene debilidades en su juego", afirmó Ryan. "Nunca pierde la cabeza, es competitivo, es un líder, y dicho sea de paso, puede completar todo tipo de tiro. Lleva 199 lanzamientos consecutivos sin un tiro interceptado. Llegará a 200 fácil. Realiza los tiros largos con toque fino, y no se achica ante la presión defensiva en el bolsillo de protección. Salvo por una ocasión, es excelente sorprendiendo con los quarterback sneaks (los engaños del mariscal). Es un tremendo futbolista".

Dado los problemas que los Jets han tenido en partidos recientes intentando cazar a los mariscales rivales, un cometido de la defensa será llegarle a Brady y derribarlo a la lona. Tras el traspaso de Randy Moss, quien era la primera opción de Brady en los tiros largos, los Patriots han optado más por el juego aéreo corto e intermedio, encabezado por el ala Wes Welker, que correr por toda la cancha como si fuera un trompo; el corredor Danny Woodhead, ex jugador de los Jets, y sus dos alas cerradas novatos, Aarón Hernández y Rob Gronkowski. Debido a que Brady es especialista en los tiros rápidos, será difícil llegarle y sacudirlo.

"Nada lo distrae", destacó Pryce. "Ahí está el detalle: siempre está buscando a sus receptores al otro lado de la cancha. No es un mariscal que se preocupa por la presión defensiva. No está girando la cabeza constantemente ni se pone nervioso. Acepta y asimila los golpes. Es una de sus cualidades grandes. Es más duro que los demás. Es lo que lo hace un gran mariscal".

Mientras los Jets claramente respetan los palmarés de Brady, midieron sus elogios a inicio de semana. Igual que su entrenador, poseen enorme confianza, y viajan a Foxboro conscientes de que una victoria los convertiría en la cabeza de serie de la conferencia. Ambos equipos también saben que este partido podría ser sencillamente el segundo de una trilogía inolvidable, ya que para llegar al Súper Bowl, seguramente tendrán que medirse una vez más.

"Me imagino que nos preparará para el partido eventual", dijo el apoyador Calvin Pace. "Es un choque enorme. Dudo que alguien pronosticara que ambos clubes llegarían a esta cita con marcas de 9-2. Hombre, promete ser una batalla campal. Y triunfará el equipo que cometa menos errores y sea más eficiente".

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