Aun en las derrotas, Pouha es un gigante

Si bien los Jets se preparan para el clásico de Nochebuena contra los Giants, siguen enojados por su esfuerzo y resultado decepcionantes el domingo pasado en Filadelfia, cuando los Eagles les dieron una paliza por 45-19.

"Jugaron mejor que nosotros, sus entrenadores fueron mejores que los nuestros, su ejecución fue mejor, todo lo que hicieron fue mejor", afirmó el apoyador David Harris* *. "No nos presentamos a jugar".

El consuelo de los Jets, que tienen marca de 8-6, es que siguen segundos en la división Este y sextos en la conferencia Americana, aún metidos en los playoffs y en control de su destino. También los Giants, que con marca de 7-7, pueden ganar la división Este de la conferencia Nacional si ganan contra los Jets y los Dallas Cowboys en la última jornada de la Liga.

Tras conceder el mayor número de puntos esta temporada, la defensa verdiblanca tendrá varias cosas que arreglar, tanto en sus esquemas como en la ejecución. Los Eagles se aprovecharon de los errores de balón de los Jets para marcar touchdowns en tres posesiones consecutivas en la primera mitad y despegarse por 28-0 en los primeros 20 minutos.

"No sé qué pasó", confesó Harris. "Cuando te metes en un hoyo tan profundo, es difícil salir".

Fue un esfuerzo colectivo de parte de los Eagles. El corredor LeSean McCoy marcó 108 yardas y tres touchdowns, batiendo el récord de club del hondureño Steve Van Buren de touchdowns en una temporada. McCoy ahora suma 20 touchdowns, incluyendo 17 por tierra, y es el nuevo corredor líder de la Liga con 1,274 yardas.

En el juego aéreo, Brent Celek tuvo 5 recepciones para 156 yardas y un touchdown, el segundo mayor número de yardas en la historia contra los Jets por parte de un ala cerrada.

Pero la chispa fue el mariscal Michael Vick, quien por su agilidad y velocidad, fue casi imposible de pillar detrás de la línea de ataque. Completó 15 de 22 lanzamientos para 274 yardas, un touchdown y un tiro interceptado. También marcó otro touchdown en un acarreo de 11 yardas.

"Es un gran jugador", dijo el esquinero Darrelle Revis* *. "Cada vez que estábamos por atraparlo, se escapaba de nuestras garras como si nada. Nos enfrentamos a un increíble mariscal que nos ganó en todas las fases del juego".

Un defensa que brilló en una tarde penosa para los Jets fue el guardia nariz Sione Pouha* *, cuyo rendimiento esta temporada ha sido una grata sorpresa y lo ha elevado al primer plano de linieros estrellas.

Aunque no pudo derribar a Vick detrás de la línea de ataque, fue uno de los pocos que presionó al mariscal a lo largo del encuentro. Fue la primera vez en 13 partidos que Pouha no logró una parada para yardas negativas, y su total de 11.5 lo empata con el apoyador Calvin Pace* *como el líder del club en esa categoría. En su séptima temporada con los Jets, es el líder en paradas entre los linieros defensivos, con 51. Pero rehúsa decir que es su mejor año en Nueva York.

"Cada año pienso que fue el año para el cual me preparé. Comenzando con mi año novato, nunca olvidas las dificultades iniciales, cómo sucedieron las cosas cuando comenzaste", dijo. "No preparas una base para tu carrera. La preparas para ese año. Porque no quieres estar reflexionando sobre tu carrera cuando estás aún a mitad de ella".

Pouha, que mide 6 pies 3 pulgadas y pesa 325 libras, quedó fuera del corte de los primeros cinco linieros defensivos en la votación del público para el Pro Bowl, el tazón de estrellas, que terminó el lunes. Aún queda por confirmar la votación de los jugadores y los entrenadores, quienes quizá le den mayor reconocimiento a un jugador que se lo merece.

"Me meta es ser el mejor número 91 posible para ayudar a los muchachos en verdiblanco", dijo Pouha. "El *Pro Bowl *y todo los demás reconocimientos son indicaciones de lo que piensan otros, pero creo que lo que más importa es lo que piensan tus compañeros de ti, si ellos y el cuerpo técnico pueden depender de ti".

Pouha agregó algo que refleja su empuje y determinación esta temporada, algo que dicho por otro quizá sonaría como una exageración, pero no en el caso del defensa neoyorquino.

"Como lo veo personalmente, estos próximos 12 días serán los 12 días más importantes de mi carrera profesional", declaró Pouha en referencia a los partidos contra los Giants y en Miami contra los Dolphins que definirán la temporada de los Jets.

Su primera oportunidad será la tarde de Nochebuena, en el estadio MetLife, contra los Giants, los primos metropolitanos de los Jets. El mejor obsequio para la afición sería una victoria para los Jets. Y la mejor recompensa para Pouha será escuchar el público corear su nombre.

"¿Cómo no poder jugar para una afición tan grande como la Nación Jets?", preguntó Pouha. "Si no sientes la energía que emiten, no tienes signos vitales. Me estaría perjudicando si no dejo todo en el campo de juego".

Rex cétera

Debido a que es una semana corta, el técnico Rex Ryan decidió revelar el informe médico un día antes de lo que normalmente exige la NFL. Los siguientes tres jugadores no entrenaron el martes: el corredor Joe McKnight (codo y hombro), el guardia Brandon Moore (cadera) y el ala Jeremy Kerley, quien fue enviado a casa por estar enfermo. El miércoles, McKnight y Moore participaron en los entrenamientos por un tiempo limitado.

Mientras tanto, el mariscal Mark Sánchez padece de dolencias en el cuello, pero nada grave que le prohíba jugar.

"No es una lesión mayor. Creo que lo tiene un poco tieso. Pero está luciendo bien", dijo Ryan.

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